lo dijo Benjamín Salomon (sobre personas que utilizan el chantaje emocional para responder):

Una pena porque hay muy buenos terapeutas disponibles. Recurrir a estos comportamientos no sirve de ayuda, solo produce un momentáneo placer al desplazar la culpa al otro. Además una herida no es el pasaporte para estar instalado en la verdad, más bien todo lo contrario.

Saludos

lo dijo Andrómeda

Aún me gustaría a mí también terminar agradeciendo la intervención de Benjamín Salomón y contribuyendo a comprender lo que él ha querido decir.

En efecto Menuda, permíteme que te cite, tiene algo a lo que sujetarse, y ese algo especial que le da sentido a su vida es su hijo, y ello lo puede vivir como la experiencia más gratificante o sentirse como una desterrada de esta vida.

Pues eso mismo es sentirse judío, sentir que ellos aman a un dios especial y que se compadecen de nuestra insignificancia por no darnos cuenta de ello.

Lo que ellos nos ofrecen, nos rebasa. Se sienten juntamente por encima y por debajo de nosotros, sin nunca ponerse a nuestro nivel.

De ¿quién es la culpa?

Jamás se desenredará la madeja inextricable en la que nos vemos envueltos los unos respecto a los otros.

No hay seres menos anónimos. Eficaces como el fermento y el virus inspiran un doble sentimiento de fascinación y malestar.

De ello proviene un malentendido trágico, inevitable, del que nadie es culpable.

Qué locura haberse apegado a algo tan especial! Y qué remordimientos!

Sólo el judío que parece hubiera retrocedido a nosotros, podría adoptar una humanidad convencional y efímera.

El "hombre" sería un judío que nunca hubiera llegado a realizarse. Como si fuera un ser frustrado. Y es significativo que ellos a los gentiles los consideraron menos que humanos. Es como un Job que caminaba y no encontraba respuesta. Se sienten víctima pero a la vez se reconocen como un vencido "sui generis".

Andrómeda, ex-legista romana y griega