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La Coctelera

La razón, unidad de intelección

21 mar 08

Estimado daven,

como nuestro amigo Zenon no está en su blog he preferido seguir conversando con usted sobre la ética de Spinoza y la razón aquí en mi blog.

A veces es tan poco lo que interesa la filosofía que cualquier oportunidad merece la pena.

Transcribo aquí primero el texto de su consideración que se originó en medio de una discusión sobre la índole aceptable o no de la “culpa” y del sentimiento de remordimiento en el plano moral.

Usted decía lo siguiente:

lo dijo Daven :

La culpa no ocupa lugar alguno dentro de las figuras del "logos". Es una apelación persuasiva que pertenece al "pathos".

Tal y como aparece en la "Ethica" de Spinoza:

Proposición LIV:

El arrepentimiento no es una virtud, o sea, no nace de la razón, el que se arrepiente de lo que hace es dos veces miserable e impotente.

(Ethica - Parte IV)

La demostración viene después. Se trata sencillamente que la conmiseración es una tristeza y como tal, una represión de la alegría, y por tanto hablando de la naturaleza ineluctable de los hechos pasados, una conmiseración acerca de estos no es adecuada a los principios de la razón.

Spinoza observa la utilidad tanto del arrepentimiento como de la humildad en las formas en que un Gobierno puede someter las pasiones de un pueblo y hacerlo más previsibles.”

A lo que yo le respondí sobre la contradicción que se creaba en Spinoza entre la razón y la libertad del hombre que era determinada por leyes universales y cómo él mismo hablaba de la arbitrariedad de los valores, así como pretendía justificar, pese a todo, en la razón el mostrarse contrario a la sumisión y los valores de una religión, de ahí su justificación de la razón. Pero la expresión "no nacer de la razón", referido al arrepentimiento, a mí me resultaba bastante chocante y le acusé de haber cierto platonismo en ella.

Y nuevamente usted me respondía así:

“lo dijo Daven

No veo ninguna contradicción en el planteamiento de Spinoza. De hecho es él quien utiliza la expresión "nacer de la razón". Esto solo significa "ser consciente de su coherencia". Aquí Platón no tiene cabida.

Utilizando el "logos", el sentimiento es relegado a su debido sitio, aparte. Sus mixturas están muy bien, son muy bonitas, pero me son completamente ajenas. Llegará con la mezcla de "Logos", "Ethos" y "Pathos" al color gris ceniza de la vuelta a la astrología y la ignorancia.

Evidentemente, los valores son convenciones humanas. No hay hechos morales (Nietzsche). Si usted no lo soporta, no es mi problema. ¿Si la tierra estalla y nos convertimos en polvo cósmico se ha realizado algo "malo"? ¿Quién juzga y función de qué? No existen valores ultramundanos, solo sociales.

Termino como siempre con el dialéctico sin vicios, Heráclito de Éfeso

"No escuchándome a mí, sino a la Razón, concluiréis que todo es Uno y lo mismo"

Yours

Lord Gordon Byron, salami's machine”

~

Hasta aquí se quedó su respuesta, después yo por no abusar del espacio de Zenon, preferí dejar la polémica suspendida pero ahora con renovadas fuerzas y tras un pausado momento reflexivo, me propongo continuar con semejante debate o charla filosófica sobre qué sea la índole de la moral o de un valor moral, así como espero que esto mismo nos lleve a una definición compartida del concepto de razón.

Me debo permitir empezar haciéndo la afirmación de que se trata de una "ilusión" creer que la razón existe sólo dependiente del entendimiento humano y aislada de resto de las leyes universales y ese fue el error que cometió Spinoza al igual que su predecesor Descartes. Y que después cometería Kant al postular que la razón puede aislarse en el “objeto” fuera del sujeto, lo que vendría después Husserl a enmendar.

Por tanto, bájese de su ilusión que es idealista o materialista, o mecanicista.

Sí pueden existir “hechos morales”. Lo que pasa es que Nietzsche juega con las palabras, pues él es un gran prestidigitador de las palabras y especialmente en convertir valores morales en hechos.

¿Cómo lo hace?

Pues a través de eso que él llama la “transvaloración de todos los valores” que opera cuando la clase esclavizada asciende al poder y esos valores propios de una moral de esclavos se convierten en los valores aristocráticos de la clase dominante, comenzando así un nuevo orden moral.

De esta forma se demuestra cómo la humillación y el resentimiento, así como el hecho de sentirse culpable opera una transformación psicológica en la persona que adopta como un hecho los nuevos valores. Llámese ideal guerrero o del sacerdote o moral del superhombre.

Desde el momento en que la moral aspira a realizarse aquí en la tierra y no en otro sitio puede empezar a llamarse a su afirmación la de un hecho moral o un fenómeno moral y sociológico.

Lo que caracteriza -en la lógica- a los hechos, como Durkheim decía, es que son fenómenos que pueden observarse universalmente (por tanto no estoy hablando de astrología o ciencia oculta).

Como tal de los hechos sólo se puede predicar la “verdad/falsedad” de los mismos. (De ahí su reticencia por tanto a que se pueda hablar de un “hecho moral”, como buen wittgensteiniano que es).

Pero ello no quiere decir que los mismos hechos cuando se someten entre sí a “reglas” o medidas de relación, entre ellos mismos se transformen en otras categorías de hechos y valor. Son lo que llamamos reglas o valores. Y sobre ellos se puede predicar la necesidad o contingencia, como la posibilidad e imposibilidad de su afirmación.

Aquí es precisamente cuando empieza el Logos, que empieza con la regla y el lenguaje. Por medio de estas reglas de necesidad hemos transformado al hecho en un hecho de valor (aunque sólo sea un valor psicológico, es decir no todavía normativo), pero ello no significa que haya dejado de ser un hecho.

Del mismo modo, y para determinar qué es la Razón, por mucho que queramos separarla de la realidad nunca podremos. La razón sólo existe en “unidad” de impresión "sentiente y realidad".

La razón sería una postulación radical de la realidad desde aquí hacia el futuro aunque normalmente solemos ponerle un límite de un plazo para que se realice, esa sería su condición incondicional.

Pero la misma fuerza de los hechos y de la necesidad es lo que hace que una razón se imponga sobre otra, por ello la razón se construye homologando los hechos, verificando, certificándolos. Y ella misma es también un hecho de razón, la verdad racional. Sus postulados son universalidad e información general, y “libre” postulación de la realidad, es decir, libertad. Precisamente porque la razón es una modalidad del “sentir” o intelección sensible, por eso necesita de libertad.

La “razón” sólo es una modalidad “más” del sentir, además de la “inteligencia sensible” y del “logos”. Pero su formalidad está más recubierta sobre el sentir, el sentido del centro (cinestesia y kinestesia), de la intimidad y su ser reflexivo.

Como dice Heráclito todo es una sola “unidad” en dialéctica.

Pero sólo hay una “unidad”, que es la unidad de intelección y realidad. Esta unidad no la podemos separar, incluso por encima del sujeto (que sería otra ilusión), lo único que de verdad existe es la unidad de “inteligir y realidad”, en una sóla impresión de realidad.

Esta es la única “unidad” que yo conozco y a la que me debo, mas que le pese a usted. Ni leyes universales, ni científicas o mecánicas absolutas (a no ser que sea la revolucion de la cuántica que viene a establecer algo diferente), y no puedo saber qué hay objetivamente en la realidad, ni fuera de mi impresión, sólo podemos abarcar lo que sentimos, no puedo decir tampoco que la realidad sea en sí misma una cosa absoluta y sólo una.


Clitemnestra

Tags: libertad, moral
2 comentarios

2 comentarios

  1. 28 mar 2008 | 08:55 PM # zenon dice:

    Apreciada Andrómeda,
    estoy en mi blog lo que me permite el servidor del mismo.Me llena de nostalgia, pensar que me buscais y no me hallais. Pudiera pediros disculpas con un laberinto de rosas rojas lo haría.
    Un día de estos te ampliaré algo de lo que sigue:
    en los últimos años he tenido relación con monjes budistasy gente de su entorno. la negación de la dualidad inciada por Descartes es tema común entre ellos. Pero lo que más curioso le parecería a nuestro amigo wnefrón, es que arriman el ascua de la física cuántica a su metafísica. El budismo es, en gran medida, una forma de pensamiento fenomenológico increíblemente prematura y brillante.
    La vacuidad, como origen de un ser que no es, se compadece bien con los quarks, esas cositas que son y no son dependiendo de como se las toma, capaces de trayectorias ubicuas, etc. En linea con asuntos de esta índole, espero poder hacer una aportación-inmadura y juguetona- en futuros textos qu publicaré en la coctelera. Cierta relación y vivencias experienciales, me han sugerido algunas ideas al respecto.
    Empanadas mentales-respetables, no obstante- como la referida de la vacuidad y los qurks, olas referidas a energías y meditaciones varias, dan mucho de sí.

    Un gran b

  2. 29 mar 2008 | 01:13 AM # clitemnestra dice:

    Frente a esa vacuidad que hablas del ser se me ocurre hablarte de otro vacío, el de los principios de la lógica.

    Los principios lógicos son a un tiempo vacíos y seguros, y en eso se diferencian de los restantes principios científicos, falibles pero informativos. La lógica no es sino un conjunto de vaciedades -o de tautologías, relaciones de implicación: de igualdad, negación y tercio excluso-, pero vaciedades tan importantes que -de no ser por la seguridad que nos ofrecen- toda ciencia sería imposible.

    Pero espero que sí seguiremos aportando todo aquello que sea objeto de nuestra atención. Gracias, un beso!

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