"Encadenados" Hitchcock
"Charada" Stanley Donen
Si las mujeres hubiéramos sido
desdichadas por nosotras mismas y no por
culpa de los hombres, ¡de qué sacrificios,
humillaciones y debilidades ellos no serían
capaces!
Desde hace un
tiempo una ya no puede inventar nuevos
placeres ni saborear otros deleites si no es
en
los aromas insinuantes de las
embriagadoras redes de la “mujer espía” y
de la desdicha de no terminar nuestras
pesquisas.
Como solamente el
azar nos pone tristes, acechamos también
nosotras la ocasión para ejercitar nuestras
apetencias, y ellos, que lo saben, ávidos de
sombras femeninas, nocturnos vagabundos
del amor y cavilosos
parásitos de Eros parece que sólo la pasión
de los crepúsculos les pone en el centro de
su excitación.
La mujer es el Paraíso en tanto que noche.
Así aparece en nuestra
sed de sedosa oscuridad, de dolorosa
tiniebla. Sujeto anónimo transfigurado por
nuestra atracción
por las sombras.
Clitemnestra
Pd: Just one of the many marvelous
moments in "Charade", one of Cary Grant's
and Audrey Hepburn's best moments...

En tus palabras hay poesía.... Besitos.
Gracias, zarza, eres especial.
Me atrevería también a decir algo más de todo ello, de la relación entre investigación de pesquisas y de amor.
Cuando algo interviene y desencadena la lucidez en un imperio tan vasto
como el ser, el amor se retira derrotado y aturdido.
Y cuando ese «algo» es un ser (o
tal vez muchos) que hemos perdido durante la edad de las condescendencias o las mentiras, el vacío que sigue
permite la despiadada expansión de la razón fría propia del espía.
En el
transcurso de la vida las decepciones vuelven el mundo transparente, de suerte que se
ve hasta el fondo lo que sólo nos era permitido acariciar.
Nosotros no conocemos la
vida de los espías en la época en la que las desgracias amorosas deciden el curso de la
reflexión. Pero ¿qué importa eso cuando sabemos muy bien adónde lleva esa pérdida?
No es el caso por fortuna de Cary Grant en estas películas.