No sé por qué te cuento esto pero te lo cuento para que veas que hay personas y relaciones emocionales que perviven y perduran así, a través de pequeños orgullos o dominaciones y de pequeñas humillaciones, casi todos los días tenemos que estar aceptando cosas, y pidiendo disculpas para que todo se pueda reconducir a un buen principio otra vez, de eso se trata.

Y ello es así las más de las veces, pero si se llega a un momento de “pathos” auténtico en la pareja o en la relación, a un auténtico momento de desesperación y de maltrato, entonces se ha creado una dependencia y una adicción conflictiva y hemos de salir de ella.

Pero este no es nuestro caso, yo me

disculpo y después me quedo contenta y

salgo con los amigos, los que pueda ver, no

hace falta que los vea todos los días. Y no

me hace falta nadie en especial para seguir

por ahora mi vida, aunque no sé más

adelante me plantearé las cosas quizás de

otro modo.