
El miedo a la muerte es el fruto enfermizo del sufrimiento.
A medida que los dolores maduran y se agravan, alejándonos de la vida, nada nos aleja más de la muerte que su cercanía.
He aquí por qué para ti separado de lo inmediato por lo infinito, tus esperanzas no pueden reverdecer sino al borde de un precipicio.
Basta con sufrir, con sufrir largamente, para tomar conciencia de que en este mundo todo es evidencia excepto la vida.
Tú, escapado de sus redes, haces todo lo posible por situarla en otro orden, darle otro curso o, finalmente, inventarla.
Los reformadores eligieron las dos primeras vías; la última es la solución extrema de una extrema soledad.
~
Clitemnestra

No temo a la muerte física, temo a la muerte de los sentimientos, al vacío. Cada día intento no desalentarme ni dejar espacio para la decepción. Besitos.
entonces, la fascinación por la muerte es...
el motor de una familiar sabiduría...aunque hoy escondamos a la parca en un tiovivo, disfrazada con traje de faralaes.
La muerte es la gran inspiradora de la vida, en esto estaran muchos de acuerdo. En lo que ya no lo estarán tanto, es en que la muerte (incluso la nada) sean un estadio superior a la vida.
Se me preguntará ¿superior, en qué?
si lo supiera...¡ay, si lo supiera!
un beso.
z