Esta integración de las realidades de las

situaciones marginales dentro de la realidad

prominente de la vida cotidiana tiene gran

importancia, porque dichas situaciones

constituyen la amenaza más señalada para

la existencia establecida y rutinizada en

sociedad.

Si se concibe a esta última como el “lado

luminoso” de la vida humana en ese caso

las situaciones marginales constituyen el

“lado sombrío” que se cierra siniestro en la

periferia de la conciencia cotidiana. Por el

solo hecho de que el lado sombrío tiene su

realidad propia que suele ser siniestra,

constituye una amenaza constante para la

realidad “lúcida”, establecida y positiva de la

vida en sociedad. Constantemente se

sugiere la idea (la idea “insana” por

excelencia) de que tal vez la realidad

luminosa de la vida cotidiana no sea más

que una ilusión que en cualquier instante

puede ser devorada por las ululantes

pesadillas de la otra realidad, la sombría.

~

Andrómeda