Esta integración de las realidades de las
situaciones marginales dentro de la realidad
prominente de la vida cotidiana tiene gran
importancia, porque dichas situaciones
constituyen la amenaza más señalada para
la existencia establecida y rutinizada en
sociedad.
Si se concibe a esta última como el “lado
luminoso” de la vida humana en ese caso
las situaciones marginales constituyen el
“lado sombrío” que se cierra siniestro en la
periferia de la conciencia cotidiana. Por el
solo hecho de que el lado sombrío tiene su
realidad propia que suele ser siniestra,
constituye una amenaza constante para la
realidad “lúcida”, establecida y positiva de la
vida en sociedad. Constantemente se
sugiere la idea (la idea “insana” por
excelencia) de que tal vez la realidad
luminosa de la vida cotidiana no sea más
que una ilusión que en cualquier instante
puede ser devorada por las ululantes
pesadillas de la otra realidad, la sombría.
~
Andrómeda

Luces y sombras...realidad y sueños. No temo a las sombras, ni me inquietan. Son necesarias y útiles. Besitos guapa.
Y las sombras siempre tienen su propia historia que contar , mas sin embargo yo a esos lados obscuros no me asomo me considero una persona muy miedosa mas sin embargo siempre es inquietante ese lado..
suerte