Publicidad:
La Coctelera

las medidas de intervención de la economía

6 jun 08

Las medidas posibles no representan ninguna novedad. Todas ellas están ya catalogadas en los manuales de economía y se han puesto en marcha con los condicionantes de toda índole (legales, institucionales, financieros o fiscales) que limitan/retrasan/impiden su aplicación. A veces lo impide el azar o las personalidades de los gobernantes. Otras veces han sido los mercados o el FMI o la Comisión Europea y la OCDE. Y las más de las veces es por el marco y calendario de la política.

Las medidas que pueden proponerse son las siguientes:

a) Enfrentados están quienes proponen el aumento de la inversión pública con quienes proponen reducir el gasto público para que sea posible reducción de las cargas fiscales (en el IRPF, al coste del trabajo y a los beneficios empresariales) que pueda liberar recursos y así estimular la economía.

b) Hay quien afirma que el paro se reduciría si disminuyesen el salario mínimo garantizado y los costes de despido.

c) Otros confían en la reducción de las cargas sociales de los trabajos con menores salarios y de escasa cualificación y en un aumento de las inversiones en formación a los parados de larga duración.

d) Otra de las propuestas cree en los beneficios de la contratación a tiempo parcial, de la flexibilidad de jornada laboral y de las ayudas familiares para estimular el trabajo de la mujer.

e) Y los últimos afirman que bastaría con "desanimar" a los receptores del subsidio por desempleo para que el aumento de la oferta de mano de obra hiciera disminuir lo suficiente la tensión al alza en los salarios como para que aumentase la "tasa de empleo no inflacionaria".

Hay más ideas al respecto. Una, que ha demostrado ser eficaz, es el decidido apoyo a la creación rápida de nuevas empresas. Otras, que parecen tener una eficacia ambigua, son el estímulo a la movilidad geográfica, el incentivo a la prolongación de la edad de retiro laboral y la supresión de las ayudas a la jubilación anticipada. También está el control de los flujos migratorios. Y la última propuesta, que choca con el objetivo de lograr la paz social, es la reforma de la contratación colectiva.

Truman se pasó la vida reclamando "un economista manco", harto de que, cada vez que solicitaba asesoramiento a un economista, éste siempre le dijera gesticulando que "cabe esta posibilidad, pero, por otra parte…." o bien "por un lado tenemos esto y por el otro".

~

Es cierto, en eso se basa la labor pedagógica del vicepresidente, que el shock actual -las subidas bruscas, imprevisibles e incontrolables de la energía y los alimentos- es un fenómeno de origen externo, como un tornado o una tormenta de pedrisco que arrasa toda cosecha que se cruce en su camino. Toca por tanto aplicar la resignación, asumir el hundimiento del chiringuito (adiós a los puestos de trabajo creados en los últimos años, al equilibrio presupuestario, a la sensación de bienestar y en definitiva al milagro español) y prepararse después para las labores de reconstrucción. Estamos en tiempos de vacas flacas, sí, habrá que cumplir la debida penitencia por los pecados cometidos y, más allá del horizonte, proclamar el propósito de enmienda para el futuro. La más pura filosofía judeocristiana.

Hemos pasado, sin advertirlo, del Estado todopoderoso y omnipresente, que pretende regular todos y cada uno de los movimientos de los ciudadanos, al Estado liberal (más que nunca, mucho más que en el mandato de Aznar) que se rinde sin presentar batalla a las fuerzas del mercado. Cuando Solbes asegura que el margen de actuación del gobierno se agota con el donativo de los cuatrocientos euros, está reconociendo la muerte de la socialdemocracia, la ausencia total de capacidad de intervención y regulación de los poderes públicos en la economía.

¿No hay nada que hacer en los márgenes comerciales de distribución, nada que hacer en los sectores que conciertan precios a su antojo, en los servicios públicos que aún funcionan como oligopolios? ¿Nada que hacer con el Presupuesto?

Véase también el post publicado con el título "en nombre de la razón":

http://www.librodearena.com/sylfide/post/2008/06/05/en-nombre-la-razon#c255951

Todos los organismo económicos internacionales revisan sus previsiones para el futuro. En vez de subir, bajar. Lo hacen con un recorte muy fuerte. Las previsiones del FMI van a ser todavía peores. Pronto llegarán las previsiones del resto de instituciones, Comisión Europea, OCDE, ONU y demás. Todas ellas serán negativas, porque ninguno de los analistas se atreverá a romper con la moda y la tendencia general. ¿Resulta lógico que una previsión mantenga su validez sólo dos meses y que sea casi un 25% inferior a la dada por buena dos meses antes?. En realidad se trata de que los analistas no saben interpretar o no pueden leer los signos/indicadores de la economía. Ya sucedió lo mismo antes de la crisis de las puntocom en 2000. El panorama está demasiado abierto para decir cosas creíbles. Y, además, los analistas no tienen confianza en la eficacia de unas políticas macroeconómicas desgastadas y cercanas a sus límites operativos. Parecería como si nadie conociese cual es el "crecimiento potencial" de la economía.

Es curioso como los organismos económicos internacionales han optado por el pesimismo. Podrían haber sido más ambiguos o menos agresivos. En estos momentos, "difundir reflexiones pesimistas en tiempos de incertidumbre no ayuda a nadie". Aún con ello los mensajes soportados por estas previsiones no hablan para nada de una recesión, pero sí de una profunda desaceleración. El resultado es que aumentará la impresión social que "nadie sabe nada solvente" de lo que va a pasar en el futuro. Que todas las previsiones resultan demasiado voluntaristas y/o interesadas.

A pesar de que el INE haya publicado que el crecimiento en términos intertrimestrales haya crecido sólo un 0,3%, Solbes sigue diciendo que con el crecimiento actual no se puede hablar de crisis sino de desaceleración.

A pesar de los ejemplos que muestra la historia de Tántalo subiendo inútilmente a una montaña, los expertos asesores económicos de los gobiernos han terminado inundando los cementerios profesionales. Esto es "la vida vivida".

Pero la realidad siempre destruye las esperanzas que no estén bien protegidas contra el riesgo del azar. Puede suceder que lo mismo que ha pasado, por ejemplo, con el virus de la gripe aviar, que ha mutado convertiendo en inútil el antiviral Tamiflu, después de que en España se haya gastado 120 millones de euros en stock (EL PAÍS pág 44 15 de mayo).

~

andrómeda


Véase también: el principio de estabilidad presupuestaria

2 comentarios

2 comentarios

  1. 9 jun 2008 | 12:03 AM # arcoiris- dice:

    Y vamos con lo mismo, cualquier propuesta econòmica que den por lo "buena que sea" por lo "eficaz", solo ayudaran a la sociedad civil , los dueños de las empresas, los dueños del paìs ... Muchos pueden asegurar estar bien, que el fondo monetario esta en perfecto estado, que la inflaciòn no esta afectando a la econòmia màs sin embargo es triste ver, que tantas personas se hagan ricas, mientras otras estamos luchando con nuestro presupuesto diariamente, que el combustible , que la energìa, y esto va en un camino màs enpinado, un camino que tendrà que ser escalado, mientras tanto , hay que sobrevivir , que otra nos queda ¿? sobrevivir...

    suerte. feliz semana

  2. 9 jun 2008 | 03:14 AM # elchipote dice:

    Hola amiga: te informo que he actualizado mi otro blog "El Chipote" que tenía en abandono; las circunstancias por las que pasa mi país; lo ha demandado. Un abrazo. H.

Escriba un comentario: