el alma de Kafka
2 jul 08
En cuanto al "alma" de Kafka, en ocasiones usaba el pseudónimo de "Yerba amarga", supuestamente los días de mayor hastío o desazón.
No hay coincidencia de pareceres sobre los más que probables trastornos psicológicos de Kafka. En sus cuadernos íntimos él habla de "demonios", "derrumbamiento", "embates", "desamparo", "persecución", "soledad", "asalto a las últimas fronteras terrenales", "agobiante observación de uno mismo" y muchas otras expresiones más que aluden a un mundo oscuro, desconcertante y desconocido.
Fue su estado de salud sensiblemente lo que lo empeoró en los ultimos años.
Y de ese conflicto con su padre y de sus tenaces meditaciones sobre las "misteriosas misericordias" y las ilimitadas exigencias de la patria potestad, declaró el propio Kafka que procedía toda su obra.
Pero siendo joven contrariamente a su temor de ser percibido de manera repulsiva tanto física como mentalmente, impresionaba a los demás con su aspecto infantil, pulcro y austero, su conducta tranquila y fría, y su gran inteligencia, además de su particular sentido del humor. Y estuvo acompañado finalmente por Dora Diamant, procedente de una familia judía. Y tambien él nacio en el limite del guetto judio de Praga, y era descendiente por parte de su familia paterna, aunque por su madre el aprendio el aleman.
Su obra es expresiva, como ninguna otra, de las ansiedades y la alienación del hombre del siglo XX. Un adjetivo para describir situaciones que recuerdan a las reflejadas en sus obras, como ser un hecho «kafkiano».
Freud, siguiendo furtivamente a Shakespeare, nos ofreció el mapa de nuestra mente; Kafka nos insinuó que no esperáramos utilizarlo para salvarnos, ni siquiera de nosotros mismos.
Con ello espero contestar, aunque no soy partidaria de generalizaciones sí veo un rasgo de unidad, el rasgo nacional, el que les define por su lengua, el sentimiento de unidad de un pueblo, ello es así. Cuando se viaja se crean estas alianzas como pueblos.
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KLytemmnestra