Bueno, me preguntaban por otro blog sobre las relaciones entre ética y estética.
En concreto me formulaban lo siguiente:
"Amiga mía: tengo un largo debate interno conmigo mismo acerca de la ética y la estética: creo que la estética, en cuanto que está motivada por el respeto a uno mismo, es el origen de la ética que sería el respeto a los otros. No hay ética sin estética. ¿Qué me dices? Me encantaría leer tu opinión".
Me gustaría también decirla aquí mi opinión, y sobre todo, fijarnos en el final de mi respuesta porque ahí es donde está el verdadero meollo de la ética de la acción comunicativa o de la ética discursiva. Veámoslo:
"Estimado amigo:
Es una pregunta que me haces que para mí tiene valor, el hecho de que la estética guíe a la ética por encima de otra cosa. O cuál sea la relación que puede haber entre ambas.
No creo que la belleza pueda “justificar” por ella misma las acciones, pero sin embargo comprendo que las guíe o las motive, y que en la racionalidad práctica ocupe un importante lugar pues está unida al hecho sensitivo y físico de la aprehensión primaria de la realidad. Esta impresión física es muy importante pero debe ponderarse también con otras de igual sentido, como la fealdad, la inhumanidad, la vulgaridad.
Al final si nos guíamos por la belleza tendríamos que formular un Juicio de nuevo sobre París cuando tuvo que pronunciarse sobre la belleza de Hera, Afrodita y Atenea.
Sin embargo, la verdad y la bondad son otros valores que suelen acompañarla y que estarían dentro de esa ponderación de la racionalidad.
Para mí, entonces la ética tiene que ver con un principio de ponderación racional entre diversos valores que tienen afectación para mí. Y estaría dispuesta a otorgarle en justa equidad su importancia, tal es, por ejemplo, el aprecio de la belleza musical de un aria o de una sinfonía. No obstante, para que no caigamos en un puro emotivismo en ética o un intuicionismo debemos apreciarla al calor de los demás principios morales, tal como la libertad, la dignidad, el principio de ponderación de la realidad y su equilibrio.
Me gustaría citar a Kierkegaard en “El seductor”, que es una obra que habla precisamente de ello. Tambien el Fausto de Goethe. En todos ellos la belleza es efímera pero se habla de una transfiguración de la misma a través de otros valores que la rodean en la belleza espiritual.
El respeto a uno mismo por tanto estaría en un principio de autoestimación (ética , afectiva, sensitiva) y de dignidad.
Y el respeto de la libertad de los demás
estaría ademas en un principio de
ponderación de los intereses y de la
creación de una fórmula consensual de
adecuación de la realidad, casi siempre en
una fórmula de diálogo, en la acción
comunicativa, de forma que pueda haber en
él libertad, información general y capacidad
de pretensión de validez universal, o de
universalización, es decir, de ver en mi
propia pretensión la validez o corrección de
ella si puede consensuarse en algo que
pueda ser querido no solo por mí sino por
todos los demás si estuvieran en la misma
circunstancia o posición que yo. Por lo que
mi acción tendrá un proposito bueno.
Un cordial saludo!"
Ishtar!! Que pases un buen día, amigo!!!
Véase también: http://www.librodearena.com/sylfide/post/2008/07/13/etica-minima



Empezare aclarando; que no soy una persona con estudios escolasticos; totalmente autodidactica;( Fernando Savater; pagina 14;) La tarea de la ética no es fundar el deber ni proporcionar decálogos, sino ilustrar el querer.Una cita de Montaigne;..El dicípulo no recitára tanto la lección como la practicará; la repetira en sus acciones.
El verdadero espejo de nuestro saber es el curso de nuestras vidas.
Toda ética plantea un ideal de vida, opciones y obligaciones, vincula a normas y a criterios que no se pueden discutir so pena de invalidar el fundamento mismo de la ética. El hombre es quebradizo, rompible por la parte más tenue y delicada: su ser mismo. (esto ultimo es pensamiento de Ricardo Peter autor de ética para errantes, lei el Fausto; y tratare de conseguir el Seductor; gracias por la riqueza de tu blog; me pondras a leer, como Chavela; te regalo un pequeño pensamiento oriental.
Cierra los ojos y verás
Haz silencio y escucharás.
Un poema oriental
"Dije al almendro:
hermano, hablame de Dios.
Y el almendro floreció"
Un abrazo Lupita V de Mosso