Creo que el hombre tiene dos enemigos invisibles, uno es el dolor, -cuando éste introduce su hegemonía todo lo demás parece insignificante-, y el otro es el hastío, esto es el abundante crecimiento del tiempo, su infinita multiplicación frente a la escasez de lo inmediato. Pues busca en lo inmediato lo que únicamente puede encontrarse en lo trascendente. De estos dos enemigos se diría que dejan de ser invisibles en cuanto el rasgo de la desesperación aparece en nuestros rostros. El hastío o la desesperación equivale a estar presos en el tiempo inexpresivo, emancipado de la vida, que incluso la evacua para crear una siniestra autonomía. ¿Y qué más nos queda entonces? El vacío del hombre y el vacío del tiempo. No deja de ser un rasgo característico el que la literatura lo haya sabido retratar mejor en las mujeres, sobre todo, en lo que respecta a sus vidas amorosas. En el hombre siempre el rasgo de la desesperación ha mellado más en su porvenir y su destino profesional.
Pero sin embargo no creo que aparte de las diferencias de cultura puedan sentir de modo distinto un hombre o una mujer esa desesperación.
Bien retratada por ti, a veces incluso en tus textos creativos te gusta recrearte en esta dimensión de languidez del tiempo.
Y la “felicidad” a lo sumo nos llega cuando vencemos al tiempo.
La existencia sólo es soportable en el
equilibrio entre la vida y el tiempo. Las situaciones límite derivan de la exasperación de
este dualismo. Entonces el hombre, colocado frente a la posición tiránica del tiempo es
víctima de su imperio.
Bovary se da cuenta de ello cuando ya es tarde, concede demasiado tiempo a su imaginación.
Por tanto esta frase:..."La felicidad es una mentira imaginada por la desesperación del deseo"...
es así en cuanto el deseo es lo que provoca la misma mentira. Pero es esencial a ella misma una dosis pequeña de mentira pues si no no tendríamos capacidad de lirismo ni de amor.
Un saludo cordial!!

Buenas tardes,
Bobary es un buen ejemplo de la lucha del ser humano, especialmente visto desde dentro del mundo femenino, por hayar la felicidad en medio de un tiempo que se agota, una sociedad mezquina y unas circunstancias a las que la vida te ha llevado, pero que jamás hubieras elegido si te hubieran dado la oportunidad... Es una gran obra de la literatura universal, pero no la única... Al mismo tiempo surgieron en Europa varias novelas de temática similar, sobre la problemática de la existencia de mujeres ahogadas por su imaginación, sus deseos frustrados y su propia vida, tenemos en Rusia la genial Anna Karenina de Tolstoi y en España nuestra Regenta...
Un abrazo.
Madame Bovary es el arquetipo de mujer soñadora e insatisfecha, por lo tanto desgarciada, siempre he sido muy crítica con ella. Sin embargo, la antítesis es la señora Cradock, mujer que ama mucho y no es amada de la misma manera, por lo tanto, desgraciada tambien. De elegir, prefiero a esta última. Un gran beso amiga, me ha encantado tu post.